Artículos y Videos
Innovación Pedagógica
NTICs y enseñanza
Educación 3D: aprender a ser un avatar | Educación 3D: aprender a ser un avatar |
|
|
|
|
Por eso creo no estar proyectando miedos infundados, o la sombra de mis propias limitaciones, cuando cuestiono severamente el argumento que propone a Second Life como un entorno enriquecedor de los aprendizajes. Quiero compartir con ustedes este clip de video extraído de You Tube (¡lo busqué y lo inserté yo solita!), y fundamentar mi opinión. El autor, Dr. Tony O'Driscoll, describe los que desde su punto de vista son los 7 principios que diferencian a los mundos sociales virtuales de otros medios interactivos, y argumenta que los mismos nos proveen de una libertad sin precedente para crear verdaderas experiencias de aprendizaje. Para quienes no saben inglés, esos principios son:
¿El sentido de uno mismo? Toda interacción se lleva a cabo a través de un avatar, que es el personaje en 3d que cada uno diseña según las posibilidades disponibles, o el dinero del que uno disponga para acceder a opciones de personalización más exclusivas. O sea, en ese mundo de máxima libertad donde uno puede ser como quiera, la limitación producida por los recursos existentes en la First Life también está presente. Este avatar permite evadir la realidad física (desde la apariencia hasta las leyes de la gravedad), y pone una distancia cada vez mayor con nuestras comunidades de origen. Que no se malentienda: valoro profundamente las comunidades profesionales y afectivas que he conformado mediante la web, pero creo que en el caso de la formación de las personas hay contenidos de índole actitudinal y valorativa que no se ponen en juego a través de entornos virtuales de estas características, por lo que la experiencia de aprendizaje no sería tan totalizante como proponen. El famoso 'saber ser' queda reducido al 'saber ser avatar' que titula este artículo. Un avatar puede ser cambiado a gusto, y desconectado o borrado. Ese no es un contenido que deseo transferir al sentido de sí mismo de las personas en formación. La muerte de la distancia se refiere solamente a la distancia física, y realmente no hace falta un desarrollo en 3d para lograrlo. Me parece mucho más significativo un video, o una video conferencia...¡la gente se mueve y gesticula, a diferencia de un torpe avatar!. En el video vimos el recital de U2 en Second Life...¿cómo compararlo con un verdadero recital en vivo, en el estadio de River? ¿O una proyección en pantalla gigante en una disco? Da la impresión que la muerte de la distancia viene acompañada también de la muerte de la proximidad con el otro. ¿Cómo vamos a aprender a 'estar con', sin estarlo? Los más elementales procesos de empatía se basan en alguna clase de proximidad. O me estoy cansando, o el poder de la presencia y el sentido del espacio quedan bien relativizados con lo que argumenté en los párrafos anteriores. ¿La capacidad de co-crear? Humm... no veo ninguna diferencia con cualquier otro entorno, virtual o material. La capacidad de co-crear está condicionada por la elección de recursos, consignas y actividades que haga el formador, teniendo en cuenta el contexto y los destinatarios de la intervención pedagógica. Es más, para experimentos de ciencias naturales me parece una propuesta engorrosa, ya que en el mundo virtual no aplican las leyes de la naturaleza, y tanto puede pasar una cosa como otra, y la capacidad de manipulación que tienen los avatares es muy limitada. ¿No es más efectivo y económico salir a experimentar con realia? Lo mismo se aplica a la ubicuidad de la posibilidad de practicar y el enriquecimiento de la experiencia. Sobre todo este último aspecto, no veo cómo un entorno virtual que emula el espacio tridimensional, pero NO ES tridimensional, y que no estimula otros sentidos como el tacto, el olfato y el gusto, o la habilidad motora, puede considerarse una experiencia rica, en detrimento de una experiencia fuera de la Matrix. Sé que hay accesorios para PC o para consolas de juegos que utilizan toda clase de sensores, y también está el cine Imax, que hace que agaches la cabeza cuando los vikingos tiran una flecha. Tienen su lugar y de hecho los disfruto. Pero no son una experiencia más rica, sino una experiencia sorprendente o nueva, que nos saca del mundo cotidiano al que pertenecemos. De alguna manera, el cine y las artes hacen algo por el estilo. Pero ninguno es una experiencia total que anule el poder de las otras, ni mucho menos de la vida cotidiana. Los grandes desafíos de la formación de las personas para nuestro tiempo son el desarrollo de valores que respeten la diversidad, que generen autogestión y proactividad en los sujetos, así como el desarrollo de la habilidad para la resolución de problemas en el mundo científico y del trabajo, y criterio para la selección, organización y construcción del conocimiento. Por ello deberíamos contemplar toda la variedad de recursos técnicos que nuestra sociedad posee, para utilizarlos con criterio y en relación a objetivos pedagógicos, organizacionales, institucionales y comunitarios claros, tras un debate profundo que nos permita diferenciar lo que es moda, de lo que es verdaderamente efectivo para nuestros fines.
|




Nadie podrá decir de mi que soy tecnofóbica: uso herramientas digitales de toda índole, soy capaz de hacer andar el modem que se taró, sin necesidad de llamar al proveedor de internet, y hasta sé configurar aplicaciones de e-learning o CRM.